CAPÍTULO I. BREVE RESEÑA HISTÓRICA ORIGEN DE LA NUEVA ERA GREMIAL Y CRITERIOS DE DESARROLLO

C. Producción y organización gremial artesanal del siglo XIX

Las actividades artesanales siguieron desarrollándose durante el siglo XVII y subsiguientes hasta principios del siglo XIX, durante los cuales también se incrementaron los talleres conjuntamente con el crecimiento demográfico de las ciudades, al tiempo que se impulsaba la dinámica económica. Con este crecimiento también fueron apareciendo las organizaciones de ayuda mutua para sus socios, que realizaban las cofradías "fundadas en honor a un santo al que consideraban su patrono y rendían culto religioso"1, que ejercía funciones de seguridad social. Ya en 1616 existían 36 "Hermandades" artesanales que se reunían semanalmente en el Convento de la Merced2. Al lado de estas existían las cofradías que eran organizaciones puramente artesanales, asimismo organizadas con fines de ayuda mutua, culto religioso y educación, a través de las cuales también se perpetuaban, sin mayores cambios, las condiciones económicas, políticas y sociales de la época colonial.

AdornosEn la época de la independencia, desde el punto de vista de la organización gremial, la nueva visión socio-política propició la abolición del control del cabildo sobre los gremios y la integración entre los artesanos, al tiempo que daba lugar a un mercado con cada vez mayor competencia de parte de productores indígenas y mestizos rurales y urbanos, pero en el que también participaban en forma muy creciente los productos importados, como consecuencia de la relaciones con otros países europeos, como Inglaterra y Francia, que impulsaron y apoyaron las gestas de independencia.

En el siglo XIX e Manabí, al igual que otras provincias se presentó un proceso de expansión de las actividades artesanales, debido a las demandas de los campesinos de obtener otras fuentes de ingresos y, por parte, de los comerciantes, la preocupación por encontrar mercancías baratas y nuevos mercados para su comercialización, lo cual hizo que hacia 1854 el mercado exportador de sombreros de paja toquilla superara el mercado externo del cacao.3

Igualmente, en la Sierra, especialmente en la provincia de Imbabura, en la zona de Cayambe, Cangahua, Valle de los Chillos, etc., una vez disueltos los obrajes surgió un importante contingente de artesanos campesinos, que producían "bayetas, estopas de cabuya (tela rústica tejida con estopa –hilos sobrantes–), mantas, sacos, etc.", en numerosos talleres individuales. Esta producción artesanal y otras, como "cucharas, sombreros, suelas, bateas, etc. encontraría su principal mercado en la vecina República de Colombia, así como en los mercados urbanos y en el litoral ecuatoriano".4

En la provincia de León (Cotopaxi y Tungurahua) "existen una gran cantidad de telares individuales donde se produce, utilizando lana, algodón y cabuya, lienzos, bayetas, bolsos, camisas, etc. Existe igualmente una fuerte peletería que en base del tratamiento de cueros produce suelas, becerros, baquetas y baquillas. Igualmente alfarería, sillería, hules, sombrerería y tintorería que hacen de la producción artesanal la principal actividad de la provincia".5. En las provincias de Chimborazo, Bolívar y Azuay, las actividades artesanales de los campesinos eran igualmente importantes. Se producían toda clase de tejidos y sombreros, artículos de cestería, madera, cerámica, tejas y ladrillos, panela, aguardiente, quesos, etc.

A mediados del siglo XIX en el cantón de Cuenca se producían, además de grandes cantidades de productos agrícolas, bayeta, lienzo, ponchos, gorros de lana, ollas y platos de barro, ladrillos y tejas, barriles de aguardiente, quesos, etc., que eran exportados, especialmente el tejido del sombrero de paja toquilla, el cual ocupaba más de 10.000 trabajadores en la zona de Azogues.6 La mayor parte del comercio se realizaba en las ferias regionales y en los centros urbanos y se extendía al exterior, hecho que señala la existencia de una relativa dinámica productiva que rebasaba los límites del auto consumo familiar y local del mercado, con cuyas opciones productivas los artesanos rurales resistían la presión de la tributación. Tal dinámica productiva y comercial también dio lugar a la existencia de un grupo de comerciantes adinerados que canalizaban la mayor parte de los beneficios económicos7.

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1 Herrera R., Neve E. Historia y factores de la Artesanía, ed. en mimeógrafo, Bogotá, 1976.

2 Edgar Pita S. y Peter C. Meier, "Artesanía y Modernización en el Ecuador, de la Unidad de Artesanía, CONADE, Ed. CONADE-Banco Central del Ecuador, Quito Ecuador, 1985.

3 Ibídem.

4 Ibídem.

5 Citado en “Artesanía y Modernización en el Ecuador, de la Unidad de Artesanía, CONADE, Ed. CONADE-Banco Central del Ecuador, Quito Ecuador, 1985. Ibídem.

6 Ibídem. De otra parte, este proceso de influencia creciente del comercio fue muy semejante para un número importante de países latinoamericanos que basaban su relativo crecimiento en la exportación de materias primas, con destino, principalmente y casi exclusivamente, a Inglaterra, Estado europeo que basaba su desarrollo industrial en la garantía de estas fuentes de materias primas con las que elaboraba, por lo menos una parte importante de los bienes de uso con que al mismo tiempo los comercios locales americanos, razón por la que los intereses del desarrollo inglés se comprometieron con el apoyo económico y estratégico de las gestas libertadoras americanas

7 Ibídem.